El daño cerebral adquirido

¿Qué es el Daño Cerebral Adquirido?

El daño cerebral adquirido supone un deterioro importante de la salud y de la calidad de vida de las personas que lo han sufrido y sus familias. El DCA surge de forma repentina y nadie suele estar preparado para afrontarlo, ya que no sólo se trata de superar el golpe emocional que esto supone, sino también aceptar las consecuencias que la nueva situación trae consigo.

Se trata de una lesión que se produce en el cerebro de una persona por la acción de un golpe (traumatismo craneoencefálico), de un accidente cerebro-vascular (ictus) o a causa de falta de oxígeno, infección, intervención neuroquirúrgica o tumor.

La persona que esté sufriendo un daño cerebral debe ser atendida con urgencia. Las primeras acciones sanitarias tienen como objetivo sostener la vida del paciente, reducir los daños que pueda causar la lesión cerebral y controlar los riesgos de agravamiento del daño sufrido. Debe realizarse el traslado al hospital de manera inmediata. Allí se efectuarán las intervenciones necesarias para favorecer la evolución positiva del estado de la persona, prevenir los daños que se puedan evitar y tratar las posibles complicaciones que surjan.

Sin embargo persiste actualmente una gran laguna cuando el paciente es dado de alta en el hospital, en la fase de rehabilitación posterior. No existe una red de medios especializados para estos pacientes debido en gran medida al desconocimiento y a la evolución de esta afectación.

El DCA causa varias secuelas en la persona que lo padece.

Principales causas del DCA

Muchas de las causas que provocan una lesión en el cerebro actúan de forma brusca e imprevista, creando una situación de urgencia sanitaria que precisa actuaciones muy complejas que se desarrollan en hospitales de alta especialización.

Cuando el origen del daño cerebral es un golpe hablamos de traumatismo craneoencefálico, si es un accidente cerebro-vascular se utiliza el término ictus cerebral, si es por falta de oxígeno (causado por accidente cardíaco, intoxicaciones o ahogamiento) se nombrará la causa con el término anoxia.

Traumatismo craneoencefálico (TCE).

Consiste en la lesión del cerebro por un trauma o golpe en el mismo. Las causas más frecuentes son accidentes de tráfico accidentes laborales, práctica deportiva, violencia y caídas de diferente índole.

Accidentes cerebro-vasculares (ACV).

Cualquier trastorno de la circulación cerebral, generalmente de comienzo brusco, que puede ser consecuencia de la interrupción de flujo sanguíneo a una parte del cerebro, ISQUEMIA, o a la rotura de una arteria o vena cerebral, HEMORRAGIA.

Anoxias o hipoxias.

Ausencia o pobre oxigenación del cerebro por un intervalo de tiempo determinado, lo que provoca la muerte neuronal de parte del tejido cerebral. Cuanto mayor es el tiempo sin oxígeno, mayor es el daño causado.

Tumor cerebral.

Tanto el propio tumor, como los diversos procedimientos orientados a su eliminación (cirugía, radiación) causan daños importantes en el tejido cerebral circundante.

Otras causas.

Incluyen encefalitis de diversas etiologías, que pueden ser consecuencia de un proceso infeccioso, vírico, o de envenenamiento por sustancias tóxicas. Ejemplos de estas patologías son la encefalitis herpética, la meningo-encefalitis, la encefalomielitis, etc.

CONSECUENCIAS DEL DCA

El DCA causa varias secuelas en la persona que lo padece

Secuelas físicas

  • Hemiplejía/Hemiparesia/tetrapraresia (falta de movilidad y /o sensibilidad en una varias extremidades).
  • Dificultades para mantenerse de pie.
  • Alteración del tono muscular (aumentado o disminuido).
  • Falta de coordinación.
  • Alteraciones del equilibrio y marcha.
  • Enlentecimiento motor.
  • Perdida de motricidad fina y/o gruesa.
  • Aparición de reacciones asociadas.
  • Ausencia de movimientos normales.
  • Cambios en la postura.
  • Otros asociados: dolores de cabeza, respiración, fatiga.

Secuelas sensitivas

  • Perdida de sensibilidad al tacto, calor, frío, dolor.
  • Disminución del olfato, gusto, tacto.
  • Visión borrosa.
  • Perdida auditiva.
  • Déficit campos visuales.
  • Trastornos movimientos ojos.
  • Alteraciones propioceptivas.

Secuelas cognitivas

  • Problemas de atención y de concentración.
  • Fatiga.
  • Desorientación espacial , temporal y personal.
  • Disminución de la capacidad e aprendizaje y de memoria.
  • Dificultades en las capacidades de planificación y resolución de problemas, falta de flexibilidad mental , de razonamiento de autorregulación comportamental, etc.
  • Lentitud en el procesamiento de la información.
  • Alteración en las capacidades visuoespaciales, visuoconstructivas y visuoperceptivas.
  • Funciones práxicas (alteraciones en la secuenciación motora).
  • Acalculia.

Secuelas conductuales

  • COMPORTAMENTALES: pueden aparecer por
    • Exceso: Impulsividad, desinhibición, perseveración, verborrea, agresividad, irritabilidad, compulsividad, confabulación, distractibilidad, inflexibilidad, conductas de riesgo.
    • Defecto: Apatía y falta de iniciativa, falta de motivación, de espontaneidad, de autocontrol, indiferencia afectiva, falta de habilidades sociales, alta de conciencia de déficit, despreocupación.
    • Inadecuación: Egocentrismo, puerilidad, falta de juicio social, rigidez del patrón de respuestas, conducta indiscreta, jocosidad, aislamiento social.
  • EMOCIONALES: es frecuente que la persona con daño cerebral adquirido se encuentre más irritable, explosiones de ira, síntomas de depresión y bajo estado de ánimo, impaciente, o que presente cierta labilidad emocional (emocionalmente está más sensible, con altibajos).

Es importante tener presenta la capacidad de la persona afectada por DCA de ser conscientes de sus déficit o secuelas cognitivas, comportamentales, físicas, etc. y la implicación de éstas en las actividades funciones.

Secuelas de la comunicación

  • Alteraciones de los procesos básicos del lenguaje: Alteración en la expresión, comprensión, escritura y lectura. AFASIA, ALEXIA, AGRAFIA, ANOMIA, otros.
  • Alteraciones del habla (vía oral, normalmente debido a la pérdida de control de los músculos fonoarticulatorios): DISARTRIA, Enlentecimiento o aceleración del habla, distorsión de diferentes sonidos, disminución de la inteligibilidad, acentuación reducida o excesiva.
  • Alteración en la planificación- ideación del movimiento de la musculatura orofacial: PRAXIAS faciales, linguales, labiales, velares, mandibulares.
  • Alteraciones de la voz: (musculatura laríngea).

Secuelas funcionales

Son el resultado de la presencia y combinación de las secuelas cognitivas, físicas y del lenguaje.

  • Dificultades para realizar las actividades de la vida diaria AVD: Comer, vestirse, asearse, otras.
    Pueden requerir asistencia total, parcial, supervisión.
  • Dificultades para realizar las actividades instrumentales: Manejo del dinero, uso de transportes públicos, cocinar, lavar la ropa, etc.
    Pueden requerir asistencia total, parcial, supervisión.