Regreso al futuro en Ateneo Castellón

julio 9 , 2020 / Publicado por FEVADACE / Noticias de Ateneo /

Regreso al futuro en Ateneo Castellón

El Centro de Día Ateneu se encuentra ya inmerso casi al 100% en esta etapa que denominamos “nueva normalidad”.  En un mes y medio, desde primeros de junio se han ido incorporando de forma progresiva el 75% de las personas usuarias. Este proceso ha tenido en cuenta el grado de vulnerabilidad, lo que determinó que las personas con mayor grado han sido las últimas en incorporarse.

Poco a poco hemos ido dejando atrás el miedo, aunque sin perder la prudencia. Cada día es un nuevo reto y una nueva victoria. Ahora más que nunca prima la flexibilidad tanto de las personas, del equipo profesional como de las personas usuarias cuya aceptación del cambio ha superado todas las expectativas, y se han mostrado capaces de adaptarse a las nuevas circunstancias y adaptarse a la estricta normativa que la seguridad nos ha impuesto. Todo ello, naturalmente, ha requerido de prestar todo tipo de apoyos y planificar un proceso lo más paulatino posible. El análisis de la situación, concluyó en que los puntos y momentos críticos eran: baños, deambulación por pasillos y la distribución de comensales y funciones en el comedor. Sin embargo, no se quiso renunciar a la prestación del servicio de comidas por considerar que suponía un gran alivio para las familias, tras estos meses de cuidado confinados.  También nos preocupaba tener que renunciar a las cotas de autonomía alcanzadas antes del COVID. De estos condicionantes se derivó un programa de actividades, recorridos, procedimientos y protocolos que han sido revisados diariamente a fin de introducir mejoras a las que nos llevaba la práctica.

Contábamos con una dificultad añadida que superar: el transporte adaptado desde los domicilios hasta el Centro y vuelta. En este caso, el respeto de las distancias, condicionaba el número de usuarios que podíamos trasladar. Un máximo de 3-4 personas, obligaban a multiplicar los viajes y a flexibilizar los horarios. Peo, una solución se cruzó en nuestro camino y enseguida la incorporamos: estores de plástico que delimitaban los espacios con seguridad y así pudimos ampliar el número.

Tras tres meses y 11 días sin una atención presencial en nuestro centro, el día 1 de junio se incorporaron 6 personas con Daño cerebral adquirido de manera que a finales de semana ya eran 13 personas usuarias. Fue una semana muy intensa, teníamos que cerciorarnos que nuestros protocolos funcionaban, que las personas usuarias estaban dispuestas a seguir nuestras pautas, a aceptar la nueva dinámica del centro de día, que podíamos seguir siendo una familia, pero que debíamos actuar de forma diferente. Al poco tiempo, el miedo de los profesionales a que a las personas usuarias no les gustara ni aceptaran la nueva dinámica se fue diluyendo. Este aspecto nos lleva a una cierta reflexión: a pesar de que con frecuencia las personas con DCA son calificadas de inflexibles, las personas humanas tenemos gran capacidad para adaptarnos a las circunstancias, máxime cuando con tanta insistencia se ha reclamado la necesidad de someter la voluntad al bien común y respetar las normas. No es necesario etiquetar a nadie, al margen de las capacidades de cada persona debemos centrarnos en su individualidad y ayudarla a sumarse a este proceso de flexibilización. Parece que la clave de la superación de tantas dificultades que nos ha traído el nuevo virus, está en esa palabra mágica: FLEXIBILIDAD. Por eso, en la actualidad, trabajamos en la preparación de un nuevo programa vacacional que permita dar respuesta a las necesidades de descanso tanto de las familias como de las personas del equipo. Pero esta es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión…

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